La tensión explotó en el paddock de la Fórmula 1 cuando Ralf Schumacher, ex piloto y analista de Sky Alemania, lanzó críticas incisivas contra Lance Stroll tras el Gran Premio de Gran Bretaña 2025. Stroll, piloto de Aston Martin y hijo de su dueño, protagonizó un polémico mensaje por radio calificando el auto del equipo como “la peor basura que he conducido”. Schumacher no tardó en responder, calificado este comportamiento como “completamente inaceptable” y un “no va más” en términos de profesionalismo y respeto hacia el equipo que trabaja día a día para ellos.
El ex piloto fue más allá y pidió que Lance Stroll se disculpara públicamente con sus mecánicos y compañeros, resaltando el daño que este tipo de actitudes puede causar en la imagen del piloto y el ambiente interno del equipo. Además, destacó la realidad que enfrentan en Aston Martin, donde Stroll lleva una racha de bajísimo rendimiento en comparación con Fernando Alonso, su coequipero, perdiendo en clasificación 31 carreras seguidas. Schumacher llamó a Stroll a “enfrentar la realidad” y planteó que para el bien del equipo, incluso la salida de Stroll podría ser la mejor solución.
Esta situación es especialmente relevante para los aficionados latinoamericanos, pues Sergio “Checo” Pérez es una figura clave en la región y un referente claro de profesionalismo y consistencia en la F1. Frente a la polémica con Stroll, la competencia interna de Aston Martin y el impacto de decisiones y comportamientos fuera de pista se vuelven más evidentes para los seguidores que quieren ver a sus pilotos brillar bajo un nivel ejemplar.
La tensión en Aston Martin y la feroz crítica de Schumacher ponen en jaque la dinámica del equipo y mantienen vivo el debate sobre el talento frente a la herencia familiar en la Fórmula 1, un tema que apasiona y divide a los fanáticos en LATAM y en todo el mundo.
