La temporada 2025 de Fórmula 1 concluyó con un desenlace de infarto en Abu Dhabi, donde Lando Norris logró coronarse campeón por primera vez en su carrera. El piloto de McLaren resistió la intensa presión del vigente campeón Max Verstappen y sacó ventaja para asegurar su título con solo dos puntos de diferencia, finalizando tercero en la última carrera. Este triunfo es considerado un hito para Norris, quien supo sobreponerse a las dificultades iniciales del año y aprender de su enfrentamiento con uno de los grandes dominadores recientes del deporte.
Para los fans latinoamericanos, esta noticia tiene un significado especial. Más allá del espectáculo en pista, la F1 en la región está en auge, impulsada por figuras icónicas como Sergio “Checo” Pérez, quien continúa siendo un referente claro aunque en 2025 ya no compitiera en el Gran Premio de México. La lucha de Norris contra Verstappen refleja la nueva dinámica del campeonato que mantiene la emoción intacta para los seguidores latinoamericanos, quienes vibran con cada carrera y apoyan fervientemente a sus representantes.
Además, la importancia cultural y económica de eventos como el Gran Premio de México y de São Paulo subraya el creciente interés y compromiso de Sudamérica con la Fórmula 1. Con más de 400 mil asistentes en México y casi 300 mil en Brasil, el deporte no solo es pasión sino también un motor económico y social clave para la región. La sostenibilidad y la comunidad latina de fans en YouTube son embajadores que conectan la emoción del automovilismo con una identidad regional fuerte y creciente.
Checo Pérez aparece como una figura simbólica de esta evolución latinoamericana en la F1, manteniendo un rol protagónico para la región. Aunque este año su ausencia en México generó incertidumbre, su legado y carisma siguen alimentando la pasión de millones, manteniendo vivo el debate sobre el impacto de las estrellas en el deporte frente a la estructura empresarial que lo sostiene.
