La Fórmula 1, la FIA y los 11 equipos han sellado el nuevo Acuerdo de Gobernanza Concorde para 2026-2030, tras meses de intensas negociaciones entre Liberty Media y el presidente de la FIA, Mohammed Ben Sulayem. Este pacto, que complementa el acuerdo comercial ya firmado, define las reglas de juego: desde cambios normativos hasta mayor financiamiento para la FIA, inyectando recursos para reforzar la regulación de carreras, dirección de pista y expertise técnica[1][2].

La tensión se disipa: con este marco firmado por todos, F1 entra en una era de estabilidad absoluta justo antes de las revolucionarias reglas de 2026, prometiendo innovación tecnológica y acción deportiva al límite[1]. La FIA gana un boost financiero clave para elevar su control sobre el campeonato, asegurando un deporte más justo y emocionante[1].

Para los fans de F1 en LATAM, esto es oro puro: significa carreras más seguras, regulaciones estrictas y crecimiento global que podría traer más Grandes Premios a la región, como México o Brasil, elevando la adrenalina en cada vuelta[1]. La estabilidad garantiza que la pasión no se apague, con F1 lista para conquistar el mundo desde 2026[2].