Mohammed Ben Sulayem ha sido reelecto como presidente de la FIA sin oposición, asegurando su liderazgo por al menos cuatro años más desde 2021, en medio de una ola de controversias que sacuden el mundo de la Fórmula 1. Como 12º en ocupar el cargo, este emiratí de 64 años lidera el organismo que dicta reglas, vela por la seguridad y posee legalmente el campeonato, con un rol clave en decisiones que definen campeonatos enteros.
La tensión explota: rivales como Tim Mayer denuncian su “reinado de terror” e “ilusiones” de liderazgo, inclusión y finanzas, lanzando campañas agresivas para reformar una FIA opaca y cuestionada en el paddock. Sin rivales en el proceso oficial, Ben Sulayem mantiene el control, pero el paddock bulle con demandas de transparencia y cambios que impactan cada Gran Premio.
Para fans de F1 en LATAM, esto es crucial: la FIA supervisa circuitos como Interlagos y México, homologa pistas, medical cars y seguridad en nuestras carreras, mientras sus reglas y directores de carrera alteran resultados que apasionan a millones. Con Ben Sulayem al mando, la emoción se intensifica: ¿mejorará la equidad o avivará más polémicas en nuestro calendario?
