La definición del Mundial de Fórmula 1 2025 en Abu Dhabi estuvo marcada por una jugada estratégica clave que mantuvo a todos en tensión hasta la última vuelta. Max Verstappen, partiendo desde la pole, retrasó su entrada a boxes mientras Oscar Piastri, con neumáticos duros desde el inicio, pudo alargar su stint y tomar la punta de la carrera cuando Verstappen hizo su parada en la vuelta 24. Esta decisión, aplaudida incluso por Red Bull, permitió a McLaren manejar el ritmo y complicar la lucha por el título, con Lando Norris y Piastri presionando hasta el final.
Para los fanáticos de la F1 en Latinoamérica, esta carrera es particularmente emocionante porque muestra la madurez estratégica de los pilotos jóvenes que representan a la región y su entorno cercano. Checo Pérez, como figura emblemática de Red Bull y del automovilismo latino, fue parte clave en la batalla, sosteniendo una actuación sólida que contribuye a la narrativa del equipo, aunque esta vez la estrategia no favoreció plenamente a Verstappen, quien quedó segundo escoltando a Piastri.
El tono de esta batalla no solo refleja el auge de nuevos talentos y tácticas, sino también una tensión palpable en pista, donde cada segundo cuenta y cada movimiento estratégica es analizado al detalle. Los cambios en el trazado de Yas Marina complicaron maniobras clásicas como “respaldar al pelotón” para controlar la carrera, como hizo Lewis Hamilton años atrás, lo que añadió una capa más de dificultad a una final ya de por sí dramática.
Con el campeonato pendiendo de un hilo, el perfil de Checo Pérez, con su experiencia y temple, sigue siendo fundamental para Red Bull y representa una emoción constante para Latinoamérica. Esta carrera demuestra que las estrategias y el manejo psicológico son tan decisivos como la velocidad pura, y que cada decisión puede redefinir el destino de la temporada.
