Charles Leclerc lanzó una advertencia explosiva a Ferrari: “es ahora o nunca” para pelear campeonatos bajo las nuevas reglas de 2026. Tras caer del segundo al cuarto lugar en 2025, con un inicio desastroso y recursos desviados al auto del próximo año desde abril, la Scuderia enfrenta su ultimátum. Leclerc, impaciente, insiste en que el primer tercio de la temporada definirá si dominarán los próximos cuatro años o quedarán rezagados.

La presión es asfixiante: Leclerc y Lewis Hamilton sufrieron una campaña catastrófica en 2025, y ahora todo pende de un 2026 make-or-break. Si Ferrari no arranca fuerte, el monegasco podría irse –medios italianos hablan de un “inevitable” salto a Aston Martin–. La motivación hierve en Maranello, pero el fracaso golpearía como un mazazo.

Para los fans de F1 en LATAM, esto es puro nervio: Ferrari, el equipo más apasionante del mundo, podría resurgir o derrumbarse justo cuando las reglas cambian todo. Imagina la gloria de ver a Leclerc liderando la carga roja en México o Brasil –o la decepción de otro año perdido. 2026 no es solo una temporada; es el destino de una era.