En 2016 Nico Rosberg reveló que, tras el choque con Lewis Hamilton en el Gran Premio de España, ambos pilotos tuvieron que asumir una factura de seis cifras por los daños causados en el incidente. El choque, ocurrido mientras peleaban por el campeonato, derivó en investigación de los comisarios y en fuertes reproches dentro del equipo Mercedes.
La importancia del caso radica en que mostró hasta dónde puede llegar la tensión entre compañeros de equipo cuando la lucha por el título está al rojo vivo, y cómo decisiones en pista se traducen en consecuencias económicas y deportivas inmediatas. Para los fans de F1 en LATAM —una región que vive intensamente las rivalidades y apoya con pasión a figuras globales— este episodio es un recordatorio del dramatismo humano detrás de la técnica y la estrategia que siguen en cada carrera.
El episodio también marcó la temporada: generó debates sobre responsabilidad en maniobras de carrera, sanciones y la gestión interna de Mercedes, y contribuyó a la narrativa que terminó con Hamilton remontando para ganar el campeonato. La revelación de Rosberg sobre el coste económico añade un matiz inesperado y tangible a una rivalidad ya legendaria.
