Max Verstappen sorprendió al mundo de la F1 al ser descrito como el “dad of the rookies” por Kimi Antonelli y Gabriel Bortoleto, quienes relataron cómo el tetracampeón los apoyó durante sus primeras carreras en la categoría. Los jóvenes pilotos contaron anécdotas de consejos y gestos de calma de Verstappen en momentos tensos, mostrando un lado mentor que contrasta con su imagen feroz en pista.
Esto importa para los fans de F1 en LATAM porque Gabriel Bortoleto —piloto brasileño— aparece como protagonista de esas historias de apoyo, lo que refuerza la conexión emocional de la región con la máxima categoría. Ver a un ídolo como Verstappen cuidar del crecimiento de talentos latinoamericanos y latinos vinculados a la parrilla añade orgullo regional y alimenta expectativas sobre el futuro de pilotos de la zona.
La noticia también cambia la narrativa: no solo es dominio y agresividad, sino transmisión de experiencia entre generaciones, algo que puede influir en cómo se forman y se integran los rookies en el paddock y en la prensa. Para los seguidores, esto aporta tensión y emoción porque confirma que las rivalidades no anulan la camaradería, y que las próximas batallas en pista vendrán también con historias humanas detrás.
Además, el gesto de Verstappen puede tener impacto deportivo inmediato: rookies más rápidos para aprender, mejores primeros fines de semana y carreras más competidas, lo que promete más espectáculo —y más motivos para debatir— en cada Gran Premio de 2026 en adelante.
