El rodaje de F1: The Movie integró escenas reales en circuitos icónicos —Spa-Francorchamps, Silverstone, Monza, Suzuka, Hungaroring, Yas Marina y más— capturando acción durante fines de semana de Grandes Premios para lograr un realismo sin precedentes.
La producción incluso filmó en eventos reales como la Rolex 24 en Daytona y en el calendario de la F1, usando coches modificados y cámaras a bordo; Brad Pitt (como Sonny Hayes) y Damson Idris realizaron muchas de las maniobras en pista tras un entrenamiento intensivo.
Para los fans latinoamericanos la noticia importa porque incluye tomas en el Autódromo Hermanos Rodríguez de Ciudad de México, lo que conecta la película directamente con uno de los templos de la F1 en la región y pone en pantalla pasajes que los seguidores latinoamericanos reconocen y sienten propios.
Finalmente, la mezcla de metraje rodado durante carreras reales y escenas en circuitos como Las Vegas y Abu Dhabi eleva la tensión en pantalla: la película no es solo un filme sobre carreras, sino un documento visual del pulso actual de la F1 que emocionará a los aficionados que siguen cada vuelta.