Mohammed Ben Sulayem ha sido reelecto como presidente de la FIA en una elección cargada de tensión en Tashkent, Uzbekistán. Aunque corrió sin rivales debido a reglas electorales estrictas que bloquearon a candidatos como Laura Villars y Tim Mayer, no arrasó del todo: obtuvo el 91.5% de los votos de 300 clubes miembros, con un 8.5% en blanco que genera sospechas de descontento interno.
La votación, celebrada antes de la gala de premios 2025, confirma su segundo mandato de cuatro años junto a figuras como Malcolm Wilson y Carmelo Sanz de Barros. Críticas por falta de transparencia y acusaciones de “ilusión de democracia” de Mayer elevan la apuesta: ¿continuará el control férreo sobre F1 y el motorsport?.
Para los fans de F1 en LATAM, esto es clave: Ben Sulayem impulsa el crecimiento global del deporte, con énfasis en programas inclusivos y expansión en regiones emergentes. Su liderazgo afecta calendarios, regulaciones y accesibilidad a carreras en América Latina, prometiendo más acción en circuitos como Interlagos o México.
La reelección intensifica el debate sobre gobernanza en la FIA, vital para el futuro emocionante de la Fórmula 1 que apasiona a millones en LATAM.
