La temporada 2025 de Ferrari en la Fórmula 1 ha sido un desastre sin precedentes: sin victorias en las carreras principales y relegados al cuarto lugar en el Mundial de Constructores, la escudería italiana enfrenta una crisis deportiva y estructural profunda. El fichaje estrella de Lewis Hamilton no logró revertir la situación, mientras Charles Leclerc también ha mostrado su frustración, siendo ambos pilotos críticos públicos del equipo bajo el liderazgo de Fred Vasseur, lo que ha generado tensiones internas y desconcierto en Maranello.

Para los aficionados de la F1 en Latinoamérica, esta situación es vital por varias razones. Primero, porque el descontento abierto de figuras clave como Checo Pérez —aunque no mencionado en esta noticia, debe ponerse en contexto con el interés regional por pilotos latinoamericanos— y los fuertes enfrentamientos internos de Ferrari simbolizan un cambio de época en la Fórmula 1, donde la hegemonía histórica de Ferrari se ve amenazada y el movimiento en el paddock puede impactar directamente en la competitividad de la próxima temporada y en la parrilla mundial. Además, la próxima temporada con nuevo reglamento apunta a una restructuración que podría redefinir a Ferrari y sus rivales en la pista, generando expectativa y tensión por saber si podrán regresar a la élite.

El presidente John Elkann no dudó en criticar duramente a Hamilton y Leclerc, responsabilizándolos por el fracaso actual, lo que reavivó aún más el conflicto interno y sembró dudas sobre el rumbo técnico y humano del equipo. Esta situación ha obligado a recurrir a reuniones de emergencia y a considerar cambios estructurales, incluso en el puesto de director de equipo, mientras la paciencia se agota en Maranello. El futuro inmediato de Ferrari, y con ello el desempeño de sus pilotos, incluido Hamilton, es motivo de debate apasionado para los fans que siguen de cerca cada detalle desde Latinoamérica y el mundo.